lunes, 22 de marzo de 2010

Egosurfing


Este microrrelato ha emigrado del blog en busca de un futuro mejor. Promete envíar carta cuando se haya aposentado en su nuevo hogar. Mucha suerte.

28 comentarios:

Lágrimas para cactus dijo...

El tema de las autobúsquedas en google (ya he visto varios micros que lo explotan) me parece el heredero natural y renovador de los juegos con espejos.

Este es especialmente inquietante.

Un abrazo.

No Comments dijo...

Me gustó, Víctor. Y el final aunque algo previsible está genialmente cerrado.

Un saludo indio

marialuisa dijo...

uff muy bueno, genial, me ha encantado

saludos

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

Yo creo que es un microrrelato de 9.5 o 10. Internet es siempre recurrente para este género y el final, pude ser predecible, pero es tan amable el camino hacia el final que uno queda prendado con la última imagen.

A veces me da la sensación que estamos llegando a unas cuotas de perfección que muchos de estos textos deberían tener una recompensa económica o publicación.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

Creo que le daré un 10 por el título.

Claudia Sánchez dijo...

Pues yo no acabo de comprenderlo. Aunque entiendo el mecanismo, algo se me está escapando, por que no acaba de cerrarme. Será que aún es temprano. Pasaré más tarde a ver si despertaron mis neuronas.
Saludos!

Anónimo dijo...

Cómo me ha gustado este micro, por temática y por la forma de llevarlo.

R.A.

manuespada dijo...

Muy divertido y entretenido, lleno de imágenes. Me gusta la incursión que estás haciendo en el terreno fantástico, se te da de miedo.

mariajesusparadela dijo...

Pues yo deseo que se te cumpla.

(pero que pasen los años,¿eh?,no ahora mismo)

Jesus Esnaola dijo...

De vez en cuando, muy de vez en cuando, me encuentro con uno micro que me habría gustado escribir a mí. Este es uno de ellos.

Fantástico, en todos sus sentidos.

Neogeminis dijo...

Estupensa manera de plantearnos la ironía actual de ser o no ser...en la red...o en facebook, por ejemplo! jejejeeje

Gotzon dijo...

Esta muy bien pero no se si entiendo... ¿muere justo al ver su esquela? ¿porque antes podia usar el ratón y al final no? (mira que soy rebuscado eh? jajaja)

Por lo demás muy bien redactado etc... un abrazo.

Belén dijo...

¿Pero clikó en el voy a tener suerte?

Besicos

Esteban Dublín dijo...

Un final estupendo.

Jesús Contreras dijo...

No quisiera incidir en la previsibilidad. Que sea previsible o no, no importa en absoluto. A pesar de la previsibilidad :-), está muy bien narrado.
Por cierto, me gustaría saber qué pasó con la esposa.

Saludos

Martín dijo...

El título es espectacular, pero el final lo supera. Gran relato Víctor! Ciencia ficción mínima. Buenísimo.
Un abrazo

Isabel González dijo...

Me parece un micro fantástico, para quitarse el sombrero.

Un abrazo Victor

Víctor dijo...

En eso tienes razón, Pedro, ¿para qué seguir con los espejos (que sin embargo todavía dan mucho juego) teniendo internet? Me alegra que te gustara. Un abrazo.

Ya estamos con lo de previsible, Indio... Jejjeje. Sí, tienes razón, el final es previsible, aunque el relato no se sustenta en el final. Un abrazo.

Marialuisa, tú siempre igual. ¿Por qué no te haces jurado de concursos? Así seguro que me llevo algo. Un saludo.

¿Cuotas de perfección, Daniel? ¿Recompensa económica? Ya me gustaría: de momento me conformo con vuestros comentarios. Oleeeee. Al final me llevé el diez. Me ha costado, ¿eh? Un saludo, Daniel, y espero esa sorpresa de tu blog.

Víctor dijo...

¿Lo entendiste en una segunda lectura, Claudia? ¿Se despertaron tus neuronas? Espero que sí; si no lo pillaste, te lo cuento después. Un abrazo.

Y cómo me ha gustado a mi tu comentario, señorita anónima. Un abrazo.

Muchas gracias, Manu. Sí, creo que indagaré más en lo fantástico, que veo que da buenos resultados. Un saludo.

¿Que deseas que se cumpla, Mariajesús? Tú lo que quieres es verme divorciado, calvo y muerto... Un precio demasiado alto por publicar un par de libros de éxito. Un saludo.

Víctor dijo...

Muy halagado por tu comentario, Jesús. Todos hemos tenido esa sensación al leer un relato ajeno. Es más, incluso creo que muchos escribimos por ese motivo. Un abrazo.

Diste en el clavo, Neogeminis. La clave está en confundir la vida de la pantalla con la real. Un saludo.

Sin que sirva de precedente (no me gusta viviseccionar mis textos en público) te lo explico, Gotzon. Las cosas le van sucediendo a medida que las ve en la pantalla. Está casado, pero al ver que en la web consta como soltero, desaparece ella. Es melenudo, pero al verse calvo desaparece su pelo. Con su muerte igual, está vivo pero al descubrir su esquela, se desvanece en el vació. Un saludo explicativo.

Yo creo, Belén, que clicó en "No voy a tener suerte", visto el resultado final. Saludicos.

Víctor dijo...

Me costó decidirme por ese final, Esteban. Estuve barajando diversas posibilidades y al final esa me pareció bastante buena. Me alegro que fuera de tu agrado. Un abrazo.

Y dale con la previsibilidad, Jesús... Nuestra vida también tiene un final previsible (nos vamos a morir, fijo) y no por eso desechamos nuestros años en este mundo. ¿Qué le pasó a la esposa? Pues no lo sé. Prefiero saber qué pasó con el pelo. Un abrazo.

El título, Martín, lo cogí prestado de una novela con ese mismo título de Llucia Ramis, Premio Josep Pla de Narrativa 2010. Me pareció sugerente y con posibilidades eso de buscar tu nombre en google. Puede dar muchas sorpresas. Me alegra que te gustara. Un abrazo.

Muchas gracias, Isabel. A vegades, després de molt intentar-ho, aconseguiexo treure cosetes com aquesta. Una abraçada.

Campanula dijo...

muy bueno Victor, me gusto muchisimo.
un abrazo

Gotzon dijo...

Ahh, vale Victor, ahora si! es que no lo veía coherente... gracias y perdona (a mi tampoco me gusta tener que explicar los míos, por mucho que lo leía no daba con la explicación)

sabía que algo se me escapaba, al ser el único que no lo entendía...)

Rufino U. Sánchez dijo...

En efecto, comparto las alabanzas y creo que la esposa da para otro relato.

carlos de la parra dijo...

Me gustó muchísimo ,sobre todo por lo que implica que murió el personaje,más no su ego, y seguía gugleándose.

Víctor dijo...

Me alegra que te gustara, Campanula. Ya tocaba contentaros un poco... Un saludo.

Ningún problema, Gotzon. No me gusta explicarlos, pero si hay que hacerlo se hace. Un saludo.

Gracias, Rufino. Pensaré algo sobre la esposa, a ver qué se me ocurre. Si te animas tú a continuarlo, ya me lo contarás. Un saludo.

Un placer que te guste, Carlos. Eso de guglearse puede convertirse en un peligro. Un saludo.

microrrelatosperdedores dijo...

muy visual y bien llevado. el final decepciona un poco, pero parecía inevitable no acabar ahí.

Víctor dijo...

Bienvenido, ¿Jaime? Me gusta que entres tan duro. No abundan las críticas (constructivas) a quemarropa, y las agradezco. Sí, el final era invevitable, por eso cargué el relato y no lo dejé todo para la imagen final. Un saludo y espero volver a verte por aquí.