Este microrrelato ha emigrado del blog en busca de un futuro mejor. Promete envíar carta cuando se haya aposentado en su nuevo hogar. Mucha suerte.

Imagen tomada de aquí
Después de poco más de un mes y medio, vuelvo a colgar un microrrelato
en las Realidades para Lelos.
Espero que sepan perdonar mi ausencia,
como también espero poder seguir con el ritmo habitual de publicación.
Y no. No estaba muerto. Ni de parranda.

15 comentarios:
Ha merecido la pena la espera, Víctor. Me gusta el último detalle, el barco de papel que no nos has contado pero en el que viajas.
un abrazo
Muy bueno Víctor, sin decirlo nos haces viajar a tu lado en el barquito de papel.
Se perdona la ausencia, pero también se te extrañaba. Ahora estamos de enhorabuena. Ánimo.
Un saludo indio
Sencillamente estabas. Yo también me alegro de poder leerte de nuevo. Me gustan todas esas figuritas de papel que fabricas como sueños que una vez se materializan vuelan para dejar paso a otras y otras más. Un beso y bienleido ;)
Me alegro de que tu barco de papel te haya trido de vuelta a este puerto. Un abrazo.
A quien no ha cometido falta, no se le puede juzgar, así que queda usted perdonado por nada. Es un gustazo comenzar de nuevo con esta "papiroflexia" tan especial y tan bien rematada.
Abrazos y feliz vuelta a casa
Muy bueno, Víctor, un microrrelato evocador y hermoso.
Bienvenido a casa!
Feliz regreso Víctor. Me gusta mucho, mucho, el detalle del gorro de papel. Me parece una genialidad.
Abrazos.
Ese frágil barquito de papel, navegando en tu hermosa palabra, te ha traído de regreso a casa.
Bienvenido!
BB
...Dejarías algún pliego por si el barquito hace aguas, espero.
Genial como siempre Victor. Se te echaba de menos.
Un gusto volver a verte por aquí. De tu micro se me quedó incrustada la frase "cada vez queda menos".
Abrazos fuertes,
PABLO GONZ
Víctor, festejo tu regreso! Aquí seguimos. Buen micro! Un abrazo
Vertiginoso. Ese deshacerse final entre la espuma de la estela y la celulosa me ha parecido una poderosa imagen de la disolución de todo. Bienvenido.
Una abraçada
Gracias, Anita. Creí que la única manera de salvar el micro era dejando lo del barco en una elipsis. Más directo me pareció que funcionaba peor. Un abrazo.
Gracias, Indio. Si te digo la verdad, la ausencia me extrañaba a mí también. Veremos cómo sigo... Abrazos.
Gracias, relatadamente tuya. Me alegro de que te gustara el relato. Un abrazo.
Gracias, Pedro. Si te soy sincero, temí por el naufragio. Veamos si llego a buen puerto. Un abrazo.
Sinceramente, Maite, creo que faltar un mes y medio es una falta. O una falta y media. De todos modos, gracias por el comentario. Abrazos.
Bienhallado, Jesus. A ver cómo salen los próximos... Abrazos.
Había que proteger al personaje de ese sol de justicia que cae en cubierta, Agus. Te deseo buen regreso a ti también. Ummm... tendré que ponerme al día... Abrazos.
Gracias, BB. No esperaba tanto comentario a mi regreso. Un abrazo.
No, Enmascarado. Aprendí a hacer un chaleco salvavidas de papiroflexia. A grandes males... Un abrazo.
Pues la "incrusté" a última hora, Pablo, para dejar alguna pista sobre la destrucción del barquito... Me alegra que te alegre mi regreso. Abrazos.
Eso veo, Martín. Yo también me alegro. Abrazos internacionales y cuchillazos.
Es que no quería ser muy directo con el final, Gemma, y pensé en la imagen de la estela llena de papel deshecho del barco. Creo que funciona. Gràcies pel teu comentari. Una abraçada!
¡Qué evocador, Víctor!
Espero que la ausencia haya sido por buenos motivos.
Un saludo
:)
Gracias, Acuática, me alegra que te gustara. Y no, la ausencia no ha sido por buenos motivos, aunque poco importa eso ya. Un abrazo.
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