viernes, 21 de septiembre de 2012

Nocturnidad y alevosía


Se oye un rítmico puf puf de fantasmas paridos en el armario. Golpeo toc toc la puerta y mientras ñiiic se abre carraspeo un elocuente ejem ejem. Lo que veo en el interior puaj me repugna. Una sábana primeriza, sorprendida, traga glups saliva. Uno de sus pliegues ploc ploc todavía gotea. ¿Te das cuenta tic tac de la hora que es?, grito señalando el reloj. No puedes dar a luz aquí porque bla bla bla, añado. La parturienta se encoge fris fris de hombros y enfadado cierro la puerta con un plac sordo. Solo quedan cuatro horas para que suene el despertador.

Microrrelato-Microficción-Hiperbreve-Microcuento


Este microrrelato participó 
-sin éxito- 

La frase inicial, buf, pudo conmigo.
Y ahora, de bruces contra la pila de maderos.

14 comentarios:

Juan Luis López dijo...

La sábana que me parió!!!! buuuuuu!

Un abrazo!

Rosa dijo...

Jjajjajaja gracias por las risas.

Besos desde el aire

Nicolás Jarque dijo...

Victor, una buena resolución a una frase rebuscada que nada inspiraba. Yo también tuve la tentación de continuar con la retahíla de sonidos, pero no me salió nada decente. Veo que sí era posible.

Un abrazo y la próxima vez será.

Maite dijo...

Me ha gustado mucho, ha seguido el hilo de esa frase inicial a la perfección, creo que es un puzle con piezas estupendamente encajadas. Me he reído y lo he disfrutado mucho.

CARO GARCÍA dijo...

Coincido con todos, Víctor.
Es genial (y envidiable ;D) cuánto has podido exprimir esa frase inicial tan escueta, hasta conseguir este jugo tan refrescante: un texto muy divertido y original. Me encantó.
Y esa serie de ruidos, golpes y quejas marca un ritmo atrapante y saca sonrisas hasta el final.
Gracias por compartirlo.
Un beso mchua mchua algo ruidoso.

Susana Camps dijo...

Me parece muy original y ocurrente, me gusta esa soltura onomatopéica... Y también que nos tranquilice la última frase.
Petonets

Anita Dinamita dijo...

Jope, me ha encantado... los sonidos son muy curiosos, el fris fris de hombros está curioso, nunca lo había pensado así.
abrazos

Laura dijo...

Já,já ....yo también pensé en plagarlo de onomatopeyas pero al final : en uno de los micros reduje su número porque me parecía muy cargado.

La de vida que se puede esconder en el interior de un armario, casi, casi, ¡mejor despertarse!.

Un abrazo, y seguiremos ahí intentándolo.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

No habrá corrido con suerte en el REC, Víctor, pero el micro es muy bueno.

Esa apuesta por las onomatopeyas lo hacen -curiosamente- muy visual.

Un abrazo,

Cabopá dijo...

Leerlo ha sido como ir oyendo todos los sonidos, de las sábanas primerizas, de los hombros encogidos...Todos los he escuchado y visualizado.

Oí la propuesta y me pareció muy díficil, lo has resuelto graciosamente...

Besicos

AGUS dijo...

Me gusta el encaje de las onomatopeyas en el texto, que realizas sin estridencias. Es una historia ágil, surrealista, que quizá mereció mas suerte. Ahora, a por la siguiente. Abrazos.

Víctor dijo...

Si fueras un león, Juan Luis, o un ñu, podrías decir la sabana que me parió, sin tilde. Abrazos.

De nada, Rosa. Un abrazo desde el suelo.

Escribí alguno más, Nicolás, pero me vi obligado a escribir este texto jugando con las onomatopeyas. Como venganza. Sí, era posible, pero también podía ser mejor. Abrazos.

Si te has reído y lo has disfrutado, Maite, ya me doy por satisfecho. A ver si quito eso de "sin éxito" después de tu comentario... Abrazos.

Me alegra que te gustara, Caro. La verdad es que la frase inicial no era nada fácil, no. Un abrazo.

Gracias, Susana. La última frase es tranquilizadora, aunque no me acaba de convencer. Le daré vueltas, a ver si lo reciclo. Una abraçada.

¿Nunca has oído un fris fris, Ana? Eso es que no has estado con muchos fantasmas. Que suerte, aunque no sé si buena o mala. Una abraçada ben forta!

A mí también me parecía muy cargado, Laura. De hecho, eliminé alguna y dejé la frase final sin onomatopeya. Sí, seguimos intentándolo. Abrazos.

Muchas gracias, Pedro. Me alegra que te guste. Con las vueltas que le tuve que dar... Abrazo.

Resolverlo ya es un éxito, porque la frase tenía su historia, Carmen. Bueno, seguiremos intentándolo. Abrazos.

Quizás mereció más suerte, Agus, aunque quizás necesitó más tiempo para pulirla un poco. A ver la siguiente, que los maderos no me lo ponen nada fácil, no... Abrazos.

Elysa dijo...

Jajaja, de lo más divertido que he leído con esa puñetera frase. Y muy visual además.

Besitos

Víctor dijo...

Vaya, pues muchas gracias, Elysa. Sí que era puñetera la frase, sí. Voy a ver qué frase toca esta semana, a ver si hay más suerte. Abrazos.