miércoles, 6 de octubre de 2010

Parámide alimentaria


Cuando interioricé el sufrimiento animal me hice vegetariano. Poco después comprendí que las plantas también eran seres vivos, y dejé de ingerirlas. A base de agua y sales minerales no duré mucho. Ahora los gusanos devoran mi cuerpo sin ningún remordimiento.


33 comentarios:

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

No es de los mejores que te he leído, pero como de costumbre, el final está muy bien resuelto.

Torcuato dijo...

¿Quién te dice que ningún gusano tiene remordimientos? Tú si los tuviste.
Buen micro.
Un abrazo.

No Comments dijo...

jajjajaa
¿Te has dado cuenta? Torcuato, te ha llamado "gusano", jajjaja

Bien, bien. Siempre mantienes buen nivel.

Un saludo indio

AGUS dijo...

Me atraen muchos los micros de pim, pam, pum que van directo al grano. Inicio, nudo y desenlace. El cierre final perfecto. Y el título sintetiza toda la ironía que contiene la pieza.

Un abrazo y enhorabuena.

manuespada dijo...

Me gustan mucho los micros de este estilo, tan cortos, porque cada línea es decisiva en el relato. El final me ha encantado. Se lo voy a pasar a un amigo mío vegetariano. Saludos Víctor.

odys69 dijo...

Directo al grano -quiero decir, al gusano. Quizá en tercera persona funcionaría todavía mejor, por aquello de negarle al autoinmolado una vida más allá de la muerte, pero tampoco me hagas mucho caso.

Concisión e ironía se traducen aquí en aviso para navegantes: Cuántas veces nuestra supuesta inteligencia superior nos aleja irremediablemente de los criterios que nos permitirían conservar la vida, ese precioso tesoro.

Un abrazo.

Arcangelo dijo...

A parte de esa prodigiosa capacidad de síntesis que evidencia el micro, me encanta el mensaje que hay detrás.

Maite dijo...

Me gustó mucho, además de la estructura perfecta, y la resolución final adecuada, cuenta historia con moraleja. ¿Qué más se le puede pedir? Un abrazo.

Anita Dinamita dijo...

Si es que al final un gusano es más inteligente... come lo que tiene que comer y no piensa tanto.
Nivelazo el tuyo, Víctor!
Saludos

Claudia Sánchez dijo...

Jajaja! Eso pasa por andarse con contemplaciones... Me gustó mucho Víctor!
Saludos!

Bletisa dijo...

Si es que tener remordimientos es malísimo para la salud mental y física.
Mira que sabios son los gusanitos.

Esteban Dublín dijo...

Breve y letal. Nice.

Pablo Gonz dijo...

Suscribo el comentario de Esteban Dublín.
Un fuerte abrazo,
PABLO GONZ

Anónimo dijo...

Muy bien titulado, muy bien cosido y rematado. Sin flecos ni hilos colgando ;)


R.A.

Jesus Esnaola dijo...

A mí me da que los gusanos poca chicha encontraron. A lo mejor por eso no sentían remordimientos.

Un abrazo.

Yaguisama dijo...

Me gustó...

Juan Vásquez dijo...

Está muy bueno Víctor, este blog, como siempre, cada vez más bueno; ah y no se deje gusaniar de Torcuato jajaja

unarevistaliteraria dijo...

Quizá es un poco obvio, pero la estructura funciona.

Saludos

Víctor dijo...

No es de los mejores comentarios que me has dejado, Daniel, pero como de costumbre, no me enfadaré. Un abrazo internacional.

No me lo dice nadie, Torcuato. Lo intuyo. Un abrazo.

No malinterpretemos los comentarios, Indio. Además, los gusanos pueden acabar siendo mariposas, ¿no? Un abrazo.

Me alegra que te guste, Agus. Sí, me salió la cosa directa al grano, como tú dices. Un abrazo.

Me gustan mucho los comentarios de este estilo, Manu, porque cada halago es decisivo en mi "ruborización". Que le aproveche a tu amigo vegetariano. Un abrazo.

Sí, Alberto, quizás en tercera persona funcionaría mejor, pero si revisas mi blog te darás cuenta de que me gusta mucho hacer hablar a los muertos. ¿Por qué? Ni idea. Quizás ansia de inmortalidad. Y oye, tú opina, a tus anchas. Ya me gusta, ya. Un abrazo.

Víctor dijo...

Pues me alegra que hayas sabido encontrar esos dos detalles, Arcangelo. Un saludo.

Hambre, Maite, seguro que algo más se le puede pedir. ¿Qué? No lo sé, pero seguro que algo más. Un abrazo.

Buagh, Anita, da miedo pensar en eso que planteas. Comentariazo el tuyo, jejeje. Un abrazo.

Muchas gracias, Claudia. Un placer que te sigan gustando. Un abrazo.

Más sabios de lo que parecen. O por lo menos, con menos manias y remordimientos. Abrazos, Bletisa.

Como tu comentario, Esteban. Un abrazo internacional.

Lo que sea menos currarte el comentario, ¿no, Pablo? Un abrazo y salivajos a la distancia.

Víctor dijo...

En espacio tan cortos, Rosana, es complicado dejar flecos colgando. Me alegra que te gustara. Nos vemos en el Pasen y vean de Agus. Hasta entonces, un abrazo.

Bien pensado, Jesus. Pero con poco se conforman, esos gusanejos. Un abrazo.

Me alegra, Yaguisama. Bienvenido a las Realidades y regresa cuando quieras. Un saludo.

Me alegra que te siga gustando, Juan, y que te pasees por aquí de vez en cuando. Ah, y no me dejo gusanear por nadie: a palabras recias, oídos gordos (o algo así). Un abrazo, y suerte en lo de Anonima Mente.

Pues si funciona, Una revista literaria, misión cumplida. Obviaré la obviedad. Bienvenidos, un saludo y hasta la próxima.

Juan Vásquez dijo...

Gracias Víctor, no sabes lo que motivan esas reuniones y comentarios cuando uno está empezando

Pablo Gonz dijo...

No, hombre, Víctor, es que ayer tuve un día de perros que ni te cuento. Hoy, para que veas, la cosa está más tranquila y te dejo esta conversación que, bueno, no sé si pretende decir algo aunque, claro, cada palabra... En fin, que ¡buenos días y hasta mañana!
Abrazos fuertes,
P

Araceli Esteves dijo...

Al menos tu personaje se lo toma con cierto humor. No hay para menos.

Víctor dijo...

No hace falta que me lo recuerdes, que yo sólo llevo año y pico en esto. Mucha suerte!

Se te entendió todo, Pablo. En este comentario, y en el anterior. Un abrazo.

¿Cómo se lo va a tomar, Araceli? Ya es demasiado tarde para arrepentimientos. Un abrazo.

BB dijo...

A mí me ha parecido genial, Victor.
Qué manera de resignarse a esa especie de suicidio programado...
Un abrazo
BB

Mª. José Hernández dijo...

Bien por los defensores de las plantas, también los tomates sufren.

Víctor dijo...

Pero si un tomate pudiera digerirte, Mª José, ¿no lo haría? Un saludo.

montse dijo...

Dura realidad, asi es la vida.

Salut!!!

Manuel dijo...

Victor. Me ha gustado mucho el micro. Recuerdo que los indios americanos antes de cazar o comer los animales, hacían una plegaria de gratitud y permiso. Ritual bello que no harán los gusanos.

Víctor dijo...

I així també és la mort, Montse. Una abraçada, i comenta en català, si vols. Cap problema.

No conocía la anécdota, Manuel, aunque a decir verdad nunco me ha gustado eso de bendecir la mesa antes de comer. Un saludo y gracias por la visita.

Acuática dijo...

Jejeje, me ha gustado y me reafirma en mi omnivorismo...
Un saludo!
:)

Víctor dijo...

Y como buena omnívora, Acuática, no olvides ser también biblióvora (y perdona el neologismo).

Un abrazo.