miércoles, 22 de diciembre de 2010

Medio llena


La cerilla de hoy (que llega tarde y está dedicada a
Agustín, que anteayer la echó de menos) es un poco más larga de lo habitual. Espero sepan perdonarme. Alea iacta est.


Microrrelato-Hiperbreve-Microrrelatos

Medio llena


Compré un décimo de todos los números menos uno: el que tocó. Esto también es suerte.


25 comentarios:

Maite dijo...

Jejejeje, muy bueno Víctor, efectivamente eso es suerte, pero como el colesterol, la hay buena y mala, bueno pues esta es la mala, remala :) Esperemos ser hoy algo más afortunados. Un abrazo.

Bicefalepena dijo...

Me sumo a la suerte del colesterol de Maite.
Digamos que más que suerte es acierto con tendencia negativa.
Un abrazo y suerte, que la salud no tiene porqué cambiar hoy

No Comments dijo...

jajjaa eso pienso alguna vez que he jugado una quiniela de fútbol, que tan difícil es acertar todas como fallar todos los resultados y eso debería premiarse también.

Un saludo indio

Ángeles Sánchez dijo...

Eso es suerte tambien claro, de la mala, como apuntan por arriba, pero aún así este hombre se merece un premio por su optimismo.

Un saludo

Torcuato dijo...

Optimista el tío. Si es suerte, pero mala.
Un abrazo, Victor

AGUS dijo...

Gracias Víctor, por la dedicatoria pero todavía más por la genialidad. Supongo que todos los que se pasan habitualmente por aquí, comprenderán el motivo por el que eché de menos tu cerilla del lunes, ¿no?. Lo dicho: sensacional.

Un abrazo.

Luisa Hurtado González dijo...

Bien mirado, muy bien mirado...
Vale, llamémoslo suerte. Ahora, si sabe mirar la vida con tanto optimismo, ¿qué puede importarle que pase una cosa u otra? La suerte es él y el modo en que mira la vida.
Un abrazo.

Daniel Sánchez dijo...

Muy bueno.

Quizá podías presentarlo al concurso de cuenta 140 donde el tema es la lotería.
Tal vez, te lo seleccionen.

moderato_Dos_josef dijo...

suele suceder...
abrazos.

josé manuel ortiz soto dijo...

Víctor: eso me pasó a mí en una rifa escolar: compré cuatro o cinco números. Al final quedaban dos, pero no gané el premio. La decepción que sufrí entonces (tendría unos ocho años) me ha llevado a no participar jamás en juegos de azar. Lo cual, viendo retrospectivamente, me ha convertido en otro tipo de ganador.

Saludos.

Relatadamente tuya dijo...

¿Por qué se empeñan en llamarlo mala suerte? Quizás si le toca el gordo del sobresalto (por el cambio de trayectoria en su suerte) le da un patatus y entonces ¿Quién dice que lo que ha sucedido es mala suerte?

Javier Alfaro Martínez dijo...

Hola, Víctor.

Por ahí lei que ni la desgracia ni la fortuna se pueden dar por absolutas.

Saludos.

Esteban Dublín dijo...

Claro que es suerte: de la mala.

Abrazos internacionales.

R.A. dijo...

Victor tiene razón Dani, envíalo a 140. Son muy sabias tus cerillas.

Feliz Todo y bla bla...

Un abrazo!!!!!

Javier Ortiz dijo...

Claro que eso también es suerte, 'mala suerte', pero al fin suerte.

Saludos.

Neogeminis dijo...

Así es!...otra manera de acertarle! ejejej
Saludos y muy Felices fiestas!

Sibreve dijo...

Eso es suerte, sí. Lo otro es fortuna.

Baizabal dijo...

Eso es señalar la otra parte. Muy bien Víctor,

un abrazo.

Víctor dijo...

Como podréis deducir (estoy contestando vuestros comentarios en lugar de disfrutar de una piña colada en cualquier playa paradisiaca) no me ha tocado ni un céntimo en la lotería. De no ser porque cada año me ocurre lo mismo, estaría cabreadísimo. Así que, al mal tiempo, jersei de lana.

Me gustó eso de comparar la suerte con el colesterol, Maite. Muy agudo. Un abrazo.

Joder, también me gustó eso de acierto con tendencia negativa, Bicefalepena. Y sí, la salud también cambió porque he pillado un catarro del quince. Un abrazo.

En eso estamos de acuerdo, Indio. Una quiniela con ningún acierto debe pagarse como el pleno al quince. Un abrazo.

Pues sí, Ángeles, habrá que darle un premio al optimismo, al pobre. Un saludo.

Mala o buena, todo es suerte, ¿no, Torcuato? Un abrazo.

No podía hacer otra cosa que dedicártela, Agus. Un fortísimo abrazo, ganador de la Inter.

Qué profunda, Luisa, qué profunda. Casi me alegra que no me haya tocada nada... Un abrazo.

Daniel, no hubo suerte, me lo tumbaron a la primera. Bueno, o sí la hubo, pero de la mala. Un abrazo internacional y felices fiestas.

A mí, Josef, demasiado amenudo. O sea, que ya está asumidísimo. Un abrazo.

Víctor dijo...

Pues sí, José Manuel. Si me hubiera guardado toda la pasta que me dejo en loterías (que es poca, que quede claro) y la metiera en un pote para abrirlo al cabo de 20 años, seguro que me tocaría un buen pellizco. Ser ganador sin jugar es toda una proeza. Un abrazo.

Hombre, si hay que morirse, Relatadamente tuya, quizás hacerlo con el bolsillo bien lleno. Así los deudos nos llorarán con ahínco. Un abrazo.

Sí, es verdad, Javier, son relativas, pero a mí no me tocó "absolutamente" nada. Un saludo.

¿Debo sentirme afortunado, Esteban, entonces? Un abrazo internacional.

Víctor dijo...

Pues no resultó, Rosana. Envié la cerilla pero por lo visto allí calzan mecheros. Me la apagaron de un soplido. Lo mismo digo, feliz todo. Un fuerte abrazo.

Joder, menudos conformistas estáis hechos, Javier. ¿No jugáis a la lotería, o qué? Un abrazo.

Algo es algo, Neogeminis. Un abrazo y felices fiestas a ti también.

Y yo que creía que fortuna era sólo humo enrollado en barritas fumables, Sibreve... Un abrazo.

Si señalo allí, Baizabal, es porque aquí no me quedó nada que señalar. Un abrazo.

Y como no sé cuando volveré a pisar el blog, os deseo felices fiestas a todos, así, a lo grande.

carlos de la parra dijo...

A la otra compra el bueno.

Víctor dijo...

Esperemos que así sea, Carlos. Un abrazo y gracias por comentar.

BB dijo...

Sería una suerte, que en no saliera tu número, en la última lotería de la vida...
Un beso

Víctor dijo...

Nada, América. Otro año igual de pobre. Aunque nada, me conformaré con aquello de "eres tan rico que solo tienes dinero". Un abrazo.