miércoles, 18 de abril de 2012

Reparto


No creo en fantasmas, pero me dan miedo. Poco, apenas un puñado. Pero suficiente para que toda mi familia se asuste cuando me ve con las manos en cuenco, la mirada perdida y la risa nerviosa.



Este microrrelato participó -sin éxito- 
en el concurso de microrrelatos de fantasmas 
organizado por la Editorial Páginas de Espuma


8 comentarios:

Maite dijo...

La frase de inicio me parece sublime "No creo en fantasmas, pero me dan miedo"

AGUS dijo...

Hoy hay algo que se me escapa, Víctor. Creo que la palabra clave es "puñado", pero dudo con el título. Le sigo dando vueltas, sé que encierra algo.

Abrazos.

Víctor dijo...

Pues es lo único que no he escrito, Maite. Esa frase era la frase de inicio del concurso. Me está entrando la risa. Gracias por comentar.

Si algo se escapa, Agus, es porque no está conseguido el micro. Nada, es una tontería de texto. Me imaginé el miedo como algo real, palpable. Y a un fantasma dando un puñado de ese miedo tangible a un niño. Y después, a ese niño, con las manos en cuenco, sujetando ese puñado de miedo, para susto y horror de sus padres. Ver a un niño mirando algo que un adulto es incapaz de ver es una imagen que me aterra. Pero lo dicho: si necesito el doble de palabras para explicarlo, es que no funciona. Fuerte abrazo un, Agus.

Cabopá dijo...

Pues a mi me ha dejado con las manos en cuenco, y la risa floja...

Muy certero el reparto.
Besicos

Elysa dijo...

Menos mal que he llegado tarde, también se me escapaba eso de las manos en cuenco, ahora ya entiendo un poco mejor.

Besitos

Víctor dijo...

Pues como te vea alguien así, Mari Carmen, se va a asustar. Gracias por comentar y un abrazo.

Pues entonces, Elysa, es que el texto, así, como está, no funciona. Habrá que revisarlo o quemarlo. Abrazos.

Ximens dijo...

Mal día para entrar. No le veo la sustancia, problema mío, seguro. Leo tus explicaciones y me dices que el narrador es un niño que no vi., unos padres que tampoco vi. Quizás "familia" no sea la palabra adecuada para determinar que el protagonista es un niño. No vi el miedo en el cuenco de las manos. En fin, Victor, lo dicho, mal día para comentarte.

Víctor dijo...

Problema tuyo no, Ximens. Si no vale no vale. Y si no le ves sustancia, es porque no tiene. Sin excusas. Aquí estamos también (o sobre todo) para escuchar cosas así. Gracias por el comentario.