lunes, 4 de abril de 2011

El nuevo


¿Por qué me mira así? ¿No me reconoce? Soy Gerardo, el amigo imaginario de su infancia. ¿Me recuerda? Qué casualidad, encontrarnos aquí, en la residencia. Yo a usted tampoco he podido olvidarle. Y eso que han pasado muchos años... ¿setenta? ¿Más? ¿Recuerda las veces que le castigaban por hablar conmigo? Incrédulos. Tampoco hemos cambiado tanto, ¿no cree? Unas arrugas en la cara, muchos dientes menos, y una silla de ruedas bajo nuestros culos, pero seguimos siendo los mismos. Tranquilícese, y no le diga a las enfermeras que me ha visto. Tampoco aquí van a creerle. Y los castigos, con la edad, se soportan peor.


Microrrelato-Hiperbreve-Microrrelatos
Ilustración de Patrick Grau

22 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Qué bueno, Víctor!
El amigo imaginario vuelve en la residencia, claro, segunda niñez, tercera edad...
Una idea buenísima muy bien llevada
Un abrazo

Maite dijo...

Víctor, me ha gustado muchísimo la idea, tiene mucha profundidad, la necesidad de tener a alguien nuevamente, aunque sea imaginario, el volver a la niñez, los recuerdos de niño que se vuelven más nítidos que los más recientes, incluso los del día de ayer...
El trato de usted supongo que será para remarcar el contraste de lo infatil y lo senil, aunque a mí me aleja un poco de la complicidad que existe con un amigo imaginario.
Abrazos.

Sibreve dijo...

Brutal. Buenísimo. Me ha encantado.

Patricia dijo...

Vuelve a la soledad más amable y se reencuentra con él mismo.

Bien mirado, no hay otro modo de paliar la soledad. Muy bueno Víctor!

Sandra Montelpare dijo...

tre - men - do!!! me dejaste sin palabras mi cap clap clap va de pie!

Luisa Hurtado González dijo...

Tiene miga en micro y es una idea fantástica, justo cuando a lo mejor uno se siene más solo.

Daniel Sánchez dijo...

Me gustó sobre todo como describes y captas la atmósfera.

R.A. dijo...

Ya puedes sentirte satisfecho, sé que me dirás qu´vaya consuelo pero es que es verdad, el micro es bueno. Me parece una idea excelente y bien llevada a cabo.
Una manera genial de continuar aquel: por qúe me mira así? ;)

Estoy con Maite quizá habría usado el tuteo. Pero es solo una opinión.

Un abrazo

Rarezas Corp. dijo...

yo tuve un amigo imaginario
se fue con mi novia imaginaria.

Su dijo...

Qué bueno...

Yo también tuve una amiga imaginaria, la pobre iba siempre corriendo por la carretera mientras yo iba cómodamente en el coche. Si vuelve algún día es probable que lo haga para vengarse.

Besos

josé manuel ortiz soto dijo...

¡A eso llamo yo amistad!

Un abrazo.

AGUS dijo...

Bien, Víctor, bien. Este tema esta muy trillado y has sabido darle una vuelta muy original. Gran idea y un micro que nos recuerda que nuestros fantasmas, buenos y malos, siempre acaban por volver. Enhorabuena.

Abrazos.

Mónica Ortelli dijo...

Un micro muy bueno, y muy tierno.
Saludos!

Araceli Esteves dijo...

Muy bueno. Los amigos imaginarios surgen en la etapas más peliagudas de la vida. Me ha parecido un micro muy luminoso, cargado de optimismo.

Esteban Dublín dijo...

Me encanta el modo en que el amigo imaginario retorna, ahora, en la vejez. Maravillosa forma de abordar la soledad.

Pablo Gonz dijo...

Muy bueno. La leo como una hermosa metáfora de esa aproximación a la infancia que experimentan las personas mayores. Me gustó mucho.
Un fuerte abrazo,
PABLO GONZ

Manuespada dijo...

Muy bien traído ese fantasma de la infancia. Dicen que cuando nos hacemos viejos regresan a nuestras vidas.

Javier Alfaro Martínez dijo...

Eres tremendo, Víctor!

En plena celebración y ya tenemos una nueva genialidad.

Saludos.

Judas en flor dijo...

Triste senilidad.

Víctor dijo...

Es que los ancianos y los niños tienen mucho en común, Anita. Un abrazo.

Maite, tras reflexionar sobre el tratamiento de usted (lo escogí porque lo imaginé así en la conversación de dos ancianos que hace décadas que no se ven) creo que lo cambiaré y usaré el tuteo. Un abrazo.

Gracias, Sibreve. Ojalá fueras jurado del ReC... Abrazos.

Es que los amigos imaginarios nunca te abandonan, Patricia. Un abrazo.

Muchas gracias, Sandra. Me alegra que te guste. Un abrazo.

Gracias, Luisa. Sí que saió con miga, quizás... Un abrazo.

Gracias, Dani. Suerte con tu libro. Un abrazo internacional.

Sí, Rosana, lo rescaté del ReC, y no es el que más me gusta de los dos que mandé. Pero bueno, ni uno ni otro. Y sí, no lo cambio aquí, pero lo rescataré con tuteo. Un abrazo.

Quizás lo imaginaste todo, Rarezas. Un abrazo y regresa cuando quieras.

Pues que no vuelva, Su, que no vuelva. Un abrazo.

Yo lo llamo locura, José Manuel, pero lo mismo da... Un abrazo.

Gracias, Agus. Eso de los amigos imaginarios da para más, seguro. Quizás lo intente con otros. Abrazos.

Gracias, Mónica, me alegra que te guste. Un abrazo.

Los extremos se tocan, e infancia y vejez son extremos. Un abrazo, Araceli.

Gracias, Esteban. Un abrazo internacional.

Lo viste bien, Pablo. Un abrazo.

Por suerte, Manu, los fantasmas del futuro no los encontramos en la infancia. Un fuerte abrazo.

Gracias, Javier. Tampoco te pases con eso de genialidad... Un abrazo.

Quizás sí que sea triste, Judas, pero por lo menos es en compañía. Un abrazo y gracias por comentar. Regresa cuando quieras.

leo dijo...

Qué bueno. Espero que no me suceda: menudo mosqueo, volver a verle/a.
Saludos.

Víctor dijo...

Bienvenido a las Realidades, Leo. Gracias por comentar. Las críticas se aceptan y se agradecen. Vuelve cuando quieras. Un saludo.