martes, 29 de noviembre de 2011

Paleografía

A mis alumnos, que cada día
me enseñan algo nuevo.


Llevaba demasiado tiempo intentando descifrar aquellos misteriosos signos escritos. Sabía, desde que empezó, que sería muy complicado interpretar el significado de los ángulos, que comprender el sentido de aquellos trazos, la imperfección de los círculos, requeriría mucho esfuerzo, pero no por ello iba a rendirse. No estoy solo en esta investigación, se repetía para animarse, pero no olvidaba que debía ser él el encargado último de descodificar el mensaje. Le motivaba el reconocimiento público, la fama, el alboroto que causaría la noticia cuando se propagara a voces. Sabía que todos hablarían de él. El dinero –aún- no le importaba. Por eso, cuando al fin esta mañana ha conseguido desentrañar el enigma y ha leído, todavía con voz temblorosa, mamá, le ha costado reprimir esa sonrisa engreída ante la profesora.




23 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Qué lindo!!! Mi hijo pequeño está empezando a desentrañar mensajes que encuentra en los papeles, incluso es capaz de escribir algunos deletreando pausadamente cada palabra...
Me ha encantado el tono científico que le has dado al relato.
Me choca un poco el -aún- ¿no iría bien entre comas?
Un abrazo

Víctor dijo...

Gracias, Anita. En primer lugar diré que "mis alumnos" a los que va dedicado el micro no son niños, sino alumnos de alfabetización, adultos que quieren aprender a leer y escribir. Incluso a hablar, porque son inmigrantes, muchos de ellos recién llegados. Le busqué el tono científico porque para ellos leer es algo extremadamente complicado, tan difícil como desentrañar un texto antiguo. Y sí, quizás el "aún" debería ir entre comas, pero lo puse así para separarlo de la frase, para darle más importancia. Y para despistar un poco, vamos. Un abrazo, Ana, y otro para tu hijo.

Víctor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
manuespada dijo...

Me ha gustado especialmente este texto, Víctor. A veces, algo tan sencillo en aparariencia como leer o escribir no es tan fácil, y se puede convertir en un verdadero jeroglífico.

BB dijo...

Mi admiración por ti es ahora mayor cuando te imagino ayudando a desentrañar lo que para esas personas no son otra cosa que jeroglíficos. Poder distinguir entre ellos la palabra mamá, tendría que ser tan emotivo como lo ocurrido con Champollion y la piedra Rosetta.
Hermoso relato.
Un fuerte abrazo
BB

Rosa dijo...

Dejo aquí mi pequeño homenaje a todos los profesores de "Educación de Adultos" Por la generosa labor que realizan por toda la geografía, repartiendo cultura, conocimientos, cariño y paciencia, mucha paciencia...Sin ellos, todo sería más gris.
Bueno que me enrollo y no te digo que me ha encantado tu relato. Enhorabuena!!!

Besos desde el aire

Fernando Remitente. dijo...

Muy buen cuento, Víctor. Mantiene la tensión hasta el final para desarmarnos con un giro de ternura.

Una sugerencia: ¿has probado a leerlo cambiando el tiempo a presente?

Saludos.

Maite dijo...

Muy bueno, Víctor, contiene intriga, y sorpresa, además de una cuidada forma científica que esconde la realidad del relato. Un texto, sin fugas, compacto. Aderezado con la ternura que da pensar en la indefensión de aquel que "aún" no entiende, pero con la esperanza de que lo hará.

Xindansvinto dijo...

Los niños son investigadores natos, no es extraño que ingenuo y genuino compartan la misma raíz etimológica.

Un saludo, nos encantan sus historias.

Odys 2.0 dijo...

Muy bueno, Victor, pleno de significado, sorprendente, salpimentado en su justa medida y emotivo.

Abrazos.

Neogeminis dijo...

je! muy bien retratado!
Saludos!

Enmascarado dijo...

...Que bueno Victor, eres un artista del escondite.
La verdad es que la imagen y el título despistan bastante, pero tu empecinado investigador, creo que acaba de empezar por el buen camino.
Saludos

Juanlu (Luiyi) dijo...

jejeje, casualidades, justo hoy mi niña se ha puesto frente a la tele y ha empezado a deletrear la frase que había en ella, he pensado que pronto leerá...que mágico!!

Un abrazo!

Elysa dijo...

Me gusta este texto por la manera en la que me sumerje en ese esfuerzo por entender y descodificar el mensaje para llevarme a un final sorprendente que aún me hace valorar más ese esfuerzo.


Besitos

Víctor dijo...

En eso tienes razón, Manu. Lo que para unos es natural, para otros es un reto. Pero con ganas, todo jeroglífico se resuelve. Un saludo y que vaya bien en Tordesillas.

Conseguir que alguien que podría ser tu padre logre leer "patata", América, es impagable. Y no lo digo solo porque se trate de un trabajo de voluntariado. Tu comparación, además, es magnífica. Un abrazo.

Muchas gracias, Rosa. Me alegra que te gustara el relato. Y me alegra ese pequeño homenaje a los profesores de adultos. Abrazos desde el suelo.

Gracias, Fernando. No, no he probado de pasarlo al presente. Ahora lo intento y según cómo lo vea, hago el cambio. Gracias por la sugerencia. Un abrazo internacional.

Gracias, Maite. Muy buena, la disección del relato. Un saludo y gracias por la vivisección del micro.

Bienvenido (de nuevo, ¿no?) a las Realidades para Lelos, Xindasvito. Los niños son investigadores natos, sí, pero los adultos también. Abrazos y gracias por comentar.

Vaya, Alberto, con la descripción que le haces, me dan ganas de comérmelo. Saludos.

Gracias, Neogeminis. Me alegra que te gustara. Saludos.

Hacía días que no colgaba un micro de final inesperado, Enmascarado, de esos que cambian el relato cuando se llega al punto final. Habrá que volver a intentarlo con más. Saludos.

Mejor apágale la tele, Juanlu, y déjale un libro. Se lo pasará mejor. Seguro. Abrazos.

Gracias, Elysa. El esfuerzo que has realizado tú es parecido al que realizan ellos cada día. Un abrazo.

No Comments dijo...

Muy bueno Víctor, muy buen punto de vista. Para los que no saben leer (nosotros cuando éramos niños...) estos símbolos que son las letras parecen imposibles de entender.
Enhorabuena también por enseñar a otros a descifrar estos caracteres.

Como Fernando, creo que me gusta más en presente, aunque esta es una duda que a mí muchas veces me persigue cuando me pongo manos a la obra...

Un saludo indio

Víctor dijo...

David, volveré a leerlo en presente y quizás me decida a hacer el cambio. Gracias por la propuesta. Un saludo.

bajoqueta dijo...

Molt bonic! Segur que ets un gran profe. I què bonic també haver expressat el que suposo per ells en este conte.


365 contes
Terra de llibres

Víctor dijo...

Gran profe no ho sé, el que és segur és que ells són gran alumnes, Mònica. El dia que sàpiguin llegir bé, els hi ensenyaré. Una abraçada, cuida't i endavant amb el recull.

Arliz dijo...

Esto me recuerda a la increíble emoción que sentí hace ya mucho tiempo cuando aprendí a leer

Víctor dijo...

Pues la misma emoción, Arliz, sienten esos chicos cuando consiguen desentrañar el mensaje de una sola palabras. Un saludo y gracias por comentar.

R.A. dijo...

Eso mismo pensaba hoy y para el caso da igual que sean adultos que se enfrentan a un lenguaje nuevo o niños. Qué sensación debe ser mirar con ojos nuevos, intentar comprender un código misterioso. No nos acordamos ya, pero debió de ser maravilloso...

Abrazo y enhorabuena por el texto y por la labor.

Víctor dijo...

Bueno, Rosana, yo que ahora me he vuelto a poner con el inglés, a veces tengo sensaciones parecidas a esas que cuesta recordar. Paro para el caso lo mismo da. Un abrazo.