jueves, 4 de febrero de 2010

Juan 2 bis


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Durante la celebración de una boda, en Caná, hubo un momento en que faltó el vino. Los discípulos, entonces, se acercaron al Maestro y solicitaron su ayuda. Éste, muy amablemente, llenó unas tinajas con agua y al instante el líquido transparente se convirtió en vino. Salió a hombros del banquete bajo los gritos de milagro, milagro, que profería la ebria multitud allí congregada.
Días más tarde, durante otro enlace nupcial, quiso repetir el experimento. Se acercó a los cántaros de vino y transformó su contenido en agua. Sin embargo, en esa ocasión tuvo que salir por piernas perseguido por una sobria muchedumbre que gritaba a por él, que no escape.

22 comentarios:

no comments dijo...

El Maestro pasó de héroe a villano en unos días. Como la vida misma...

Un saludo indio

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

El ritmo de lectura es fantástico, muy bien trabajado. Pero, creo que a pesar de lo de la sobria muchedumbre, que queda muy muy bien, el final se hace algo predecible. Le hace falta un poco más de intensidad, no sé. Por lo demás, todo perfecto, pero es que la intensidad de un microrrelato para mí es casi lo más importante.

7.5

jose rasero b. dijo...

Purito realismo!

Anonima Mente dijo...

No siempre llueve a gusto de todos, pero seguro que los abstemios prefieren el agua al vino!, como siempre la minoría no es tenida en cuenta...

marialuisa dijo...

Muy bueno,
pasar de lo bueno a lo malo en poco tiempo está a la orden del dia

saludos

Isabel González dijo...

Me has arrancado una sonrisa, aunque estoy de acuerdo con Daniel en lo del final, si bien la expresión de"salir por piernas" aplicado al hijo de Dios es divertidísima, como lo es, ja ja, lo de "¡ Que no escape!"
A mí, por desgracia, no me gusta el vino, pero sé que mueve más montañas que la fe para algunos.

Un abrazo,
Isa

Martín dijo...

Victor, la idea esta muy bien, creo que el episodio de la boda de Caná es un excelente marco de referencia.
Sin embargo, creo que quizás podrías haber omitido contar lo que ocurrió aquella vez, se supone que eso es sabido por el lector. Probaría eliminar el primer párrafo del relato (o reemplazarlo por una sola oración breve) y vas a ver que aún así tiene sentido y quedaría mejor.
De todos modos, eso no le quita mérito a tu historia, que no deja de ser muy original.
Saludos!

Belén dijo...

Es que hay que tener cuidado con el vino, coño, si es un somontano cuesta una pasta ;)

Besicos

Esteban Dublín dijo...

Víctor, como siempre, está muy bien escrito, pero coincido con Martín en que la brevedad podría ser mayor, ya que en el inconciente colectivo la primera parte del cuento está implícita. Tal vez puedas pensarlo para reescribirlo.

Víctor dijo...

Sí, No Comments, la linea que separa lo heroico de lo villano es muy muy estrecha. Un saludo.

Si te soy sincero, Daniel, este relato no lo trabajé demasiado. Lo escribí del tirón y lo colgué. Y no,no es muy intenso, pero tampoco buscaba ese efecto. Más bien buscaba el contraste entre los dos párrafos.Un abrazo.

Sí, José, real como la Biblia misma. Saludos.

Víctor dijo...

No, Anonima Mente, nunca llueve a gusto de todos. Aunque los que prefieren el agua al vino en una boda son una minoría,pero muy minoría, ¿no? Saludos.

Gracias, Marialuisa. Pues sí,un día te acuestas siendo muy bueno,y al siguiente te levantas siendo muy malo. Muy actual. Un saludo.

Sí, Isabel, el vino puede mover montañas... y lo que quiera. Como ves, le quise dar más humor que intensidad al relato. Y situar al Maestro en un plano más humano. Un saludo.

Víctor dijo...

No hace demasiado, Martín, una amiga me apuntó tras leer algunos de mis textos (para)bíblicos, que el conocimiento que se tiene de los textos sagrados es cada vez menor. En mi época, aprendimos en una educación cristiana (aunque ahora seamos ateos confesos); pero la juventud actual(por lo menos es España) cada vez conoce menos historias bíblicas. Así que el referente metaliterario es para ellos muy leve. Por eso, quizás, sea tan explícito en este relato. De todos modos, lo reescribiré sin el primer párrafo. Un abrazo.

Hay que tener cuidado, sí, Belén. Y si el somontano cuesta una pasta será por algo, ¿no? Por cierto: ¿sabes que un amigo mío hizo una campaña publicitaria de esa denominación de origen mañica? Saludicos.

Agradezco tu comentario (y lo tendré en cuenta), Esteban, pero te digo lo mismo que a Martín. El inconsciente colectivo (o los "conocimientos enciclopédico-bíblicos") en España son cada vez más pequeños. Aquí ya no se recibe una educación cristiana, y esos referentes religiosos no están tan implícitos en la mente del lector. Pero va, os haré caso y lo reescribiré. Un abrazo.

Lauri dijo...

Hola, Víctor! Hace tiempo que no entro en los blogs amigos, y de hecho eres uno de los que extraño visitar.
Con respecto al cuento debo decirte que me gustó. Creo que está bien logrado el contraste entre primera y segunda parte, y a mí me hizo pensar automáticamente en que lo que puede ser un milagro para unos, no lo es para otros, denostando así al "milagrero".
Y luego,leyendo los comentarios de Martín y Estéban, pensé que en realidad tu estilo me parece diferente al de ellos. Si bien todos escriben microcuentos, los tuyos no dejan tantos sobreentendidos, y eso también es válido, ya que como vos decís, no siempre el lector puede ser muy instruído, o leído, como quieras llamarle. Y en ambos estilos de cuentos, cada uno persigue un fin diferente, y debo decir que ambos me gustan. Por eso los leo a todos con mucho gusto!!!!
Te dejo mis cariños, y hasta pronto!!!!

Víctor dijo...

Pues muchas gracias por seguir leyendo las Realidades para Lelos, Lauri. Y sí, Esteban, Martín y yo tenemos estilos ligeramente distintos. Pero creo que eso es positivo. Si los tres escribiéramos igual, sobraríamos dos, ¿no? Y eso, que en la variedad está el gusto.

Un saludo y gracias por dejar comentario.

Johan Bush Walls dijo...

Me hubiera encantado otro tipo de ironía, un poco más acidez, pero bueno.

Salú pue

Víctor dijo...

Pues lo siento, Johan. Espero complacerte la próxima vez. De todos modos, gracias por pasarte por aquí y comentar de vez en cuando. Un abrazo.

Gotzon dijo...

Ahora entiendo porque dijo:
"Tomad y bebed todos de el, porque este es el caliz de mi sangre... que será derramada por vosotros y por todos los hombres..."

Intentaba redimirse, pero uyyy... el vino es el vino jajajaja

Víctor dijo...

Eso mismo, Gotzon: con el vino no se juega. Bienvenido a las Realidades y gracias por comentar; espero volverte a ver por aquí. Un saludo.

carlos de la parra dijo...

Bueno,¿Pero qué podía esperarse;ésto de que le conviertan el vino en agua a uno,es como del anticristo.

Víctor dijo...

Ya te digo, Carlos. ¡Quitarle el vino a alguien! ¡Habrase visto! Bienvenido y un saludo.

bajoqueta dijo...

jajaja

Víctor dijo...

No ens n'hem de riure dels textos sagrats, Mònica, o caurà sobre els nostres caps la còlera divina. Una abraçada.