miércoles, 28 de marzo de 2012

Declaraciones


¿Por qué todo el mundo le da tanta importancia a la de las Naciones Unidas si a mí la que verdaderamente me interesa es otra? Nada, que si vis pacem para bellum.

Declaraciones

Yo, mi amor; tú, la guerra. No me rindo.




9 comentarios:

Mar Horno dijo...

Bellísimo hiper de amor. La verdad es que el amor es una verdadera guerra, con trincheras, bombazos, muertos y victorias a medias. Un abrazo.

Paloma Hidalgo dijo...

Muy bonito, muy real, muy bueno.

Un abrazo

Rosa dijo...

Si te rindes, estás perdido...
Besos desde el aire

Anita Dinamita dijo...

Hay algunas relaciones que son guerras absolutas. Lo de rendirse o no, depende de cada quién.
Buena cerilla incendiaria.
Abrazos

Lola San dijo...

Que bonic!

Nicolás Jarque dijo...

Es un hiperbreve con mensaje y con mucha intención. El amor es así, ¿o no?

Abrazos.

BB dijo...

Guerra sin cuartel, sin vencedores, ni vencidos...
Besos

Gi dijo...

A veces el amor tiene visos guerreros. En esos casos hay que tener cuidado con los límites.
Saludos

Víctor dijo...

Gracias, Mar. El amor es una guerra, sí, pero, ¿la guerra también es un amor? Miedito me da darle la vuelta a la frase... Un abrazo.

Muy agradecido, muy contento, muy sonrojado. Un abrazo, Paloma.

Aquí no se rinde nadie, Rosa. Ni yo ni el enemigo. Abrazos.

Por tus palabras, Ana, veo que le das una interpretación distinta a la mía. Y lejos de disgustarme, eso me alegra. Abrazos.

Què? Xulo, no, Lola? Que no sempre sóc un pervertit ni un assassí... Abraçades a braçades.

Pues yo ya no recuerdo cómo es, Nicolás. Por eso especulo. Abrazos.

Eso es discutible, América. En más de una ocasión hay vencedores, vencidos, víctimas, sangre... Más besos para ti.

¿Solo a veces, Gi? Menuda suerte la tuya... Un saludo.