jueves, 1 de marzo de 2012

Educación para la Ciudadanía


Después de una larga y extenuante jornada laboral, pésimamente remunerada, el padre regresa a casa y pregunta qué tal en el instituto, hijo, a lo que éste, tras una larga y extenuante jornada de protestas en las calles responde, bien, papá, muy bien, hoy he aprendido muchísimas cosas, y se lleva la mano a las costillas para intentar paliar el dolor del porrazo.


Imagen de Miguel Torija

Este microrrelato participa en la propuesta
que Miguel Torija ha lanzado en su blog y que consiste en 
publicar, el primer jueves de cada mes, 
un MICRORRELATO INDIGNADO 
que denuncie el avance de la desigualdad social, las injusticias, los abusos de poder, las humillaciones colectivas, las corrupciones impunes o la desprotección social que en los últimos tiempos estamos padeciendo. 

Si quieres más info, pincha aquí


18 comentarios:

Rosa dijo...

Por desgracia es una crónica muy real. Una muy buena iniciativa. Me gusta.

Besos desde el aire

manuespada dijo...

Es que los estudiantes son el enemigo, si estudian, pueden llegar a desplazar a los que mandan dar los porrazos.

Laura dijo...

Conmovedor y, desgraciadamente, real. No nos/les callarán. Felicidades!

Luisa Hurtado González dijo...

Ahora ya sabemos que hay una generación (al menos) que va a vivir peor que sus padres. Hasta este micro no había pensado que ese "peor" incluia los palos por protestar.
Obviamente estaba equivocada.

David Moreno (No Comments) dijo...

Y como siempre nadie pide disculpas, nadie dimite, nadie despide a los culpables.

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Sara Lew dijo...

En vez de avanzar, retrocedemos: otra vez los jóvenes aprenden a golpe y porrazo.

Un saludo.

Rosana dijo...

Claro Víctor, si es que volvemos a “la letra con sangre entra”….
Además del moratón eso sí está aprendiendo solidaridad , a no resignarse y conciencia cívica…

Un abrazo

Anita Dinamita dijo...

Creo que en este caso habría que crear un nuevo refrán: "la letra con sangre sale" que es lo que intentan... pero mira ¡no lo van a conseguir!
Un abrazo desde las trincheras

Nicolás Jarque dijo...

Quizás no nos damos cuenta que se empieza por los estudiantes y luego...
Lo que han hecho aquí ha sido apagar el incendio con gasolina volviendo a otras épocas que yo no he vivido. Yo también estoy indignado por los políticos que dicen representarnos.

Como no cambien las cosas...

Me gustó esta lección de educación para la ciudadanía.

BB dijo...

Es que sigue imperando la razón de la fuerza y así, solo conseguirán mayor rebeldía.
Un abrazo
BB

Juan Luis López dijo...

La letra con sangre entra...muy bueno!

Un abrazo!

Elysa dijo...

están aprendiendo otra vez aquel viejo refrán: la letra con sangre entra, pero esta vez no es para aprender si no para quitarles el derecho a la enseñaza, al trabajo digno a... tantas cosas.

Besitos

Laura dijo...

No he llegado al primer jueves, pero me apuntaré al segundo, el de abril.

Buen micro de denuncia social ante los graves acontecimientos que hoy mismo también hemos podido contemplar en nuestros periódicos y televisiones.

Si a la juventud le "duele", creo que a quienes tenemos más responsabilidades nos "duele muchísimo más".

Un abrazo.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Muy pegado a la realidad, Víctor.

Un saludo,

Susana Camps dijo...

Tienes un buen gancho, Víctor. KO.
Abrazos

Víctor dijo...

Pues si te gusta la iniciativa, Rosa, todavía le quedan un par de jueves a esta primavera indignada. Anímate en la próxima, que creo que te sobran motivos. Por lo menos te desfogas. Un abrazo y ánimo.

Yo siempre estudio algo, Manu. Y tú. Y (casi) todos. O sea, todos somos el enemigo. Incluso ellos, que estudian el modo de jod****, perdón, de putearnos. Abrazos.

Lo que estaría bien es que se callaran ellos, Laura. Un saludo.

Yo, Luisa, me incluyo en esa generación, porque ya vivo peor que mis padres. Y palos habrá. Y muchos. Va, me callo, que estoy apocalíptico. Abrazos.

¿Para qué, David? Si yo en el fondo los entiendo. Tenemos un memoria muy limitada, los humanos... Saludos.

Yo creo, Sara, que algunos de esos porrazos harán avanzar a algunos, más que retroceder. O eso espero. Abrazos.

Pues yo creo que la sangre, que la ha habido tiempo atrás, con letra entra. O sea, que a aprender del pasado para no desgraciar el futuro. Más de lo que ya está.Un abrazo enorme, Rosana.

Hazme un hueco en tu trinchera, Anita, que en la mía ya no se cabe. Un abrazo peninsular.

Y espera, Nicolás, que si desalojan las universidades que ahora hay ocupadas, más que echar leña al fuego será echarle gasolina. A ver cómo arde todo... Un abrazo pirómano.

Tú lo has dicho, América. Mientras mande la razón de la fuerza y no la fuerza de la razón vamos listos. Un abrazo.

Gracias, Juan Luis. Por cierto, a ver qué día me ilustras algo, que ya empiezo a chincharme. Abrazos.

Las heridas que rpovocan sangre enseñan mucho, Elysa. Y si no, ya verás. Abrazos.

Laura, yo soy parte de esa juventud. O por lo menos eso creo. Y si tuviera 30 años más, también lo sería. Anímate en el próximo. Un abrazo.

Sobre todo, Pedro, muy "pegado" a la realidad. A las costillas de la realidad. Un saludo.

Miguel Torija Martí dijo...

Gracias por participar en esta iniciativa, me gusta tu microrrelato, es una lección contundente.
Te esperamos el 5 de abril en la segunda jornada.

Víctor dijo...

No lo dudes, Miguel, que ahí estaré. Con la espada o con la pluma, pero estaré. Un abrazo y gracias a ti por iniciativas como esta.