miércoles, 28 de agosto de 2013

Cacería


Subes un poco la persiana y la luz que entra por las rendijas va moteando la desnudez de tu piel. A los pies de la cama te transformas en guepardo. Oteas la llanura, paciente y tranquila, en busca de un ejemplar joven y vulnerable, y descubres junto a la almohada el ovillo de mi cuerpo. No hay escapatoria. De nada va a servir correr en esta sábana tan extensa. Relampagueas hasta mi cuello y me abates de un mordisco. Puedo ver esas lágrimas de tizne que se deslizan desde tu ojos. Hay quien dice que son para protegerte del sol, aunque yo creo que solo son ruinas de tu maquillaje. Arrastras mi cuerpo hasta un rincón de la cama para evitar que los carroñeros te arrebaten la presa. Resuellas, muerdes, succionas, arrancas, gimes. Aprietas, asfixias, despedazas, tragas. Terminado el festín huyes en busca de un lugar sombrío. La digestión será lenta y pesada. Para ambos.



8 comentarios:

CARO GARCÍA dijo...

Imaginás, hilvanás, escribís, corregís, gemís. Compartís, asfixiás, despedazás, trago. Y me quedo hecha un ovillo. Hasta la próxima digestión.
Un abrazo desde la penumbra, con la piel moteada de verbos.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

¡Brillante, Víctor! Vamos, tal como se ha de decir: De antología.

Mis aplausos.

Un abrazo.

Víctor dijo...

La próxima digestión no tardará en llegar, Caro. Las bestias necesitan comer a menudo. Tengan hambre o no la tengan. Un abrazo.

No sé yo si tanto, Pedro, pero bueno, me alegra que te guste. Mis agradecimientos. Otro abrazo para ti.

Lucas Fulgi dijo...

:)

Ximens dijo...


Buena escena de siesta, Víctor. Espero que sea autobiográfica. Los relatos eróticos son difíciles de conseguir, del modo que sea.

Víctor dijo...

Sonríe, Lucas, sonríe, aunque sea con signos de puntuación. Un saludo.

De siesta o de amanecer, Ximens, que mis horarios andan algo locos. Yo también espero que sea autobiográfica. Y sí, el modo más difícil de conseguir un relato erótico es en la realidad. Sobre el papel es coser y cantar. Por comparación, digo... Un abrazo.

Miguel jiménez salvador dijo...

Delos peligros de quedarte dormido viendo un documental d ela 2, je je.
Magnífico Víctor.
Saludos.

Víctor dijo...

Ojalá todos los peligros fueran como este, Miguel. Ojalá. Un abrazo y gracias por pasarte por aquí.