martes, 9 de noviembre de 2010

Blanca y radiante


La de hoy me recibe como todas las anteriores, seductora, desnuda, indefensa, entregada por completo a mi voluntad. La observo, la acaricio, clavo mis uñas en su pálida piel... y ella aguarda sin palabras. Me encantaría colmarla, como he hecho con otras, pero no, hoy no puedo ser generoso con ella, no puedo prodigarme. Nada de preliminares. Debo darme prisa, alcanzar rápido esa sensación de placer que siento siempre después de la descarga. La situación lo exige.
Terminada la contienda, aliviado, la dejo encima de las otras hojas, con nueve renglones escritos y el punto final colocado, y me fumo un cigarrillo a modo de festejo. La escritura es mi única terapia.


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Este micro, publicado también en Químicamente Impuro, responde a la propuesta de Sergio Gaut Vel Hartman que solicitaba textos que contuvieran las palabras
escritos, festejo, terapia, seductora, generoso, uñasy placer. He aquí mi humilde aportación.

30 comentarios:

Ezequiel Lavaca dijo...

Como siempre... muy bueno!!! Va a mi blog!!!

Su dijo...

Buen giro final.

Saludos

No Comments dijo...

En tu línea, sobresaliente.
Enhorabuena.

Un saludo indio

santamaría dijo...

muy bien llevado, manteniendo el interés hasta el final...

Claudia Sánchez dijo...

Festejo que hayas escrito este generoso relato, de manera tan seductora, para nuestro placer. Yo sigo mordiéndome las uñas.
Besos,

Torcuato dijo...

Nueva depravación sexoescritura con una hoja. Yo no me atrevo.
:-)
Un abrazo.

Maite dijo...

Excelente, Víctor, manteniendo el tono y la tensión durante todo el tema central hasta desembocar en la solución, y esa relajación final en la que todos, contigo, nos fumamos ese cigarrillo de después.
Un abrazo

Maribel dijo...

Pues muy bien encajadas las palabras. Te felicito.
Abrazos.

AGUS dijo...

Hice el ejercicio de leer el texto sin las palabras y no las reconocí. El giro brillante. Luego, todo cobra sentido.

Un abrazo.

Alberto Flecha dijo...

Al describirse un tema tan evidente veo un pro y un contra. Lo has descrito fenomenalmente superando el riesgo de que perdiera tensión. Se lee de un tirón.

El problema que yo veo es que parece que el tema tan explícito hace que el lector esté esperando un giro final irremediable, un "a ver con qué nos sorprende Víctor al final". En cualquier caso el giro esperado está muy bien resuelto.

Enhorabuena, Víctor.

Eduardo Gotthelf dijo...

Qué de coincidencias! Tengo un texto muy similar, se llama "Luminosa blancura", lo trabajé en un taller en Neuquén en el 2003. No lo publiqué en mi anterior libro de minificción (Cuentos Pendientes, 2007), porque era demasiado largo (346 palabras), pero recorre un camino bastante parecido. Me gustaría que lo leyeras, para que te sorprendas, como me sorprendí yo...
Eduardo Gotthelf

Jesus Esnaola dijo...

Es cierto lo que comenta Alberto, es una estructura que entre nosotros hemos visto muchas veces, estás esperando el giro y talvez eso le hace perder algo de fuerza. Pero creo que es más un problema nuestro, deformación profesional podría llamarse. Si me limito a leer el micro, sin sobreanalizarlo, creo que no le encuentro pegas; al contrario.

Un abrazo.

Pablo Gonz dijo...

¿Sabes la sensación que tengo al leer este micro, Víctor? Como si fuera en un caballo al trote. Tiene un ritmo exacto que envuelve una y otra vez. Lo he leído varias veces y te digo: si eres capaz de escribir así siempre, puedes llevarte al huerto a cualquiera y contarle exactamente lo que quieras.
Abrazos,
PABLO GONZ

Anita Dinamita dijo...

Ay, Víctor, ahora lo entiendo todo... tu no escribes, tu le haces el amor a las páginas, y eso se nota!!!
Qué buen micro, yo también buscaba un giro final pero este me ha dicho tanto...
Un día de estos te dejo mi cuaderno, que al pobre le falta sexo ;)
Un abrazo

Daniel Sánchez dijo...

Estoy de acuerdo con Jesús.

Aunque, muy bueno, en la línea.

odys69 dijo...

La escritura como única terapia... Me siento reflejado en tu texto, y eso es bueno. Semos así. Voy a ver si le saco brillo al gorrito de papel.

Propílogo dijo...

Genial, Víctor.
Coincido con el ambiente de deformación profesional, pero me ha gustado.
Y la terapia. Apliquémonos la broma de "¿no has tomado la pastilla naranja?", "¿olvidaste la medicación?"... No has escrito nada hoy, ¿verdad?

Saludos.
Gabriel

Marcia, Ann, Karolina y La Voz dijo...

Muy descriptivo y muy real. Saludos.

R.A. dijo...

Qué buena novia es la escritura(realidades aparte ;)).

Abrazo!

Sara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sara dijo...

Me encantó. Los escritores tenemos un "amor eterno" que siempre espera que lo hagamos a nuestra voluntad...
Saludos.

Víctor dijo...

Bueno, debo decir que esto de crear relatos a partir de frases de inicio o de listas de palabras y tal, no me acaba de gustar, pero bueno, un día es un día. Además, Químicamente Impuro se lo merece.

Me alegro que te gustara, Ezequiel. Un abrazo y gracias por compartirlo.

Gracias, Su. Espero no haberte mareado. Un saludo.

Gracias, David. Aunque "mi linea" no creo que sea sobresaliente. Ah, y luego me bajo esas nanoediciones tuyas. Un saludo.

El interés lo mantenéis vosotros, Santamaría, no el texto. Un abrazo.

Te faltaron sólo un par de palabras, Caludia. Buen intento. Un abrazo.

Atrévete, Torcuato. La hoja en blanco (o el documento en blanco, que viene a ser lo mismo) tiene algo de muy sensual. Un abrazo.

Pues eso, Maite, a fumar se ha dicho. Un abrazo.

Víctor dijo...

Eso intenté, Maribel. Quizás me sirva como ejercicio para el de abogados. Un abrazo.

Pues eso es lo importante, Agus. El giro... habitual, quizás. Un abrazo.

Sí, puede ser, Alberto. Y puede que se deba a los motivos que apuntan más abajo. Un abrazo y gracias por la crítica. Se agradece.

Eduardo, lo siento pero en España no he podido conseguir ese libro. SI me pudieras enviar el relato lo leería encantado. Un abrazo.

manuespada dijo...

Me encanta el título, nunca había pensado en la hoja en blanco como una novia, aunque debo decir que sí como una amante, y una amante exigente, que cada vez te pide más la muy puta (con perdón, pero tenía ganas de decirle esto a la hoja en blanco, me lo hace pasar fatal, me obsesiona, no me deja dormir, incluso a veces se me saltan las lágrimas ante ella).

Víctor dijo...

¿Problema de formación profesional o deformación profesional, Jesus? A veces me pasa eso también, que disecciono el micro a medida que lo leo en lugar de acariciarle el lomo. Debe de ser deformación... Un abrazo.

Pues lo voy a poner a prueba, Pablo. Un abrazo. Me gustó eso del caballo al trote.

Dale tú misma al cuaderno, y ya me explicarás. Un abrazo, que me sonrojo.

La linea, ¿ascendente, desdendente o recta, Daniel? Un abrazo.

Gracias por el comentario, ALberto. A ver si pillo eso del gorrito de papel... Un saludo.

Pues algo he escrito, pero hay que dejarlo madurar, pulirlo y esas cosas. Qué te voy a explicar, Gabriel. Un saludo.

Muy agradecido y muy complacido, Marcia y compañía. Cuatro abrazos.

Bueno, Rosana. Mírate el comentario de Manu, entre el tuyo y el mío. Un abrazo, y a tomarse el tiempo de descanso necesario.

Gracias, Sara, me alegra que te gustara. Un abrazo.

Ala, Manu, cómo te regalas. Además, a mí me encanta la exigencia. Me pone. ;) Un abrazo mientras sigo esperando ese Fuera de temario del que hoy hablaron en Hoy por hoy, valga la doble (o triple) redundancia.

R.A. dijo...

Huy, mejor la vertiente de Manu ;)

Sí hay que pausar :)

BB dijo...

Es casi un relato erótico y me ha dejado sin palabras, como esa página cuando fue virgen, alguna vez...
Genial, amigo
BB

Víctor dijo...

Sí, mejor la de Manu, Rosana. Y sí, también, hay que pausar. Abrazos.

Sí, un poco erótico sí salió. Y mejor, porque ésa era la intención. Un abrazo, BB.

carlos de la parra dijo...

Y si encima le quedo bien relatado un buen acto de sexo doblemente bueno.

Víctor dijo...

Bagh, Carlos, me fumaré un pitillo a tu salud. Un abrazo.