lunes, 28 de febrero de 2011

Pérdida de la inocencia


A todos nos llega, tarde o temprano, ese trágico momento en el cual dejamos de ser niños. A todos. Sin excepción. Rasquen esta cerilla de hoy, que participó sin éxito en el VII Certamen de Literatura Hiperbreve Pompas de Papel, y cuidado no vayan a quemarse.




Pérdida de la inocencia

Cuando se hizo mayor, Santa Claus dejó de creer en los Reyes Magos.

14 comentarios:

No Comments dijo...

Es verdad, el día que descubrí dónde guardaban los juguetes mis padres, dejé de ser un poco niño.

Un saludo indio

Maite dijo...

¿Cómo se sentirá un mito cuando se le cae un mito? ¿Dejaría de creer incluso en sí mismo al crecer? A muchos adultos les pasa. Buen reflejo de la pérdida de la inocencia. Abrazos, Víctor.

Torcuato dijo...

Reyes Magos y príncesas a la espera de su príncipe. Jaaaaaa.
Un abrazo, Victor

AGUS dijo...

Buena cerilla Víctor. Nuestras inventivas también creen, claro que sí, al fin y al cabo existen, ¿no?.

Abrazos.

Anónimo vocacional dijo...

Injústamente se achaca a las grandes corporaciones una gran hipocresía y una desvergonzada e injusta política del reparto de la riqueza creada cuando en realidad no es así; por ejemplo, es sabido que las propuestas que llegan de Bruselas pretendiendo desligar la subida de los sueldos respecto a la inflación esta levantando ampollas en analistas sociales, movimientos sindicales, etc. Para dar ejemplo, las principales empresas del IBEX 35 han dado un paso al frente y han desligado TOTALMENTE la subida de los sueldos de sus directivos y ejecutivos de la inflación haciendo subir estos en 2010 un 30 %, completamente "desligados" de la inflación que se situó en el 3 %.

la noticia

Caso muy a tener en cuenta es el de Gamesa, con una subida de sueldos directivos del 59 % en un periodo en el cual su cotización en bolsa y sus beneficios bajaron a la mitad. Toda vez que, además de desligar los salarios de la inflación, "los que mandan" quisieran que se ligaran a la productividad, los sindicatos deberían informarse bien de la formula aplicada en este caso para extenderla a los sueldos de ingenieros, administrativos y conserjes de Gamesa y por extensión a todos los trabajadores, para que se dejen de zarandajas de querer conservar avariciosa y cicaterament su mínimo poder adquisitivo con la inflación como hasta ahora han hecho.

Patricia dijo...

Para mi gusto, la mejor de todas las cerillas: ternura y un cuchillo afilado.

Hiciste muy bien en recomendarnos que nos cuidáramos del fuego.

MAK dijo...

Cuando pasan ese tipo de cosas te das cuenta de que el mundo no tiene salvación.

Pobre Santa.

Saludos, Víctor.

Bicefalepena dijo...

Y se hizo autónomo...


Un abrazo

manuespada dijo...

Me imagino a que los Reyes Magos les pasaría lo mismo con Santa Claus cuando se hicieron mayores. Los unos dejaron de creer en los otros.

Esteban Dublín dijo...

Mínimo y excelente.

Pedro Alonso dijo...

¿Y quién le traía los juguetes a Santa entonces? Tu cerilla me parece una muestra excelente de ingenio creativo. Enhorabuena. Un abrazo.

Jesus Esnaola dijo...

A mí lo que de verdad me preocupa, dime egoísta si quieres, es que cuando crezca deje de creer en sí mismo y no me traiga regalos.
Santa pierde su inocencia y yo casi me pierdo tu cerilla.

Abrazos, Víctor.

enmalestado dijo...

Sin éxito? Pues me parece genial el micro.

Víctor dijo...

Eso te pasa por buscar, David. Un abrazo.

Gracias, Maite. Debió de ser duro para Santa... Un abrazo.

Pues que esperen, Torcuato, que esperen. Un saludo.

Me recordó un poco a tu pulga sobre el dios que no te cree. "Nuestras inventivas también creen"... me gusta cómo suena, Agus. Un abrazo.

Anónimo vocacional: uno cuela; dos lo borro. Un abrazo spamero.

Pues Patricia, ni a mí ni al jurado nos acababan de convencer, esta cerilla. Me alegra que te gustara. Un abrazo.

Bueno, MAK, los reyes no existen, pero Santa todavía sí, ¿no? Un abrazo.

Y se quedó sin competencia... Otro para ti, Bicefalepena.

¿Pero los Reyes no son ya mayores, Manu? ¿No me digas que esas barbas son postizos? Un abrazo.

Como tu comentario, Esteban. Abrazos internacionales. Y que no decaiga.

Santo ya no quiere juguetes, Pedro. Juega durante todo el año con los nuestros, luego los envuelve y nos los regala. Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Egoista, Jesus. Mientras Santa no deje de creer en ti, no hay problema. Un abrazo.

Pues sí, Pablo, sin éxito. Si es que el éxito se mide en el podio... De todos modos, un abrazo.