miércoles, 17 de marzo de 2010

El último tren


Mientras espero que llegue, sentado en un banco del andén, enciendo otro cigarro, el cuarto ya desde que estoy aquí. Inquieto, saco otra vez el reloj de bolsillo, evitando mirar la fotografía pegada en el reverso de la tapa. Apenas faltan un par de minutos para la hora prevista. Me ha costado decidirme, pero al final -tras darle vueltas y más vueltas al asunto- he tomado la decisión. Será lo mejor para todos: voy a emprender ese largo viaje. No llevo maletas porque supongo que no necesitaré nada de equipaje, aunque quién sabe. Con la vista clavada en las traviesas de madera y la mente en blanco, para no arrepentirme, voy dando caladas largas y profundas al cigarrillo. Estoy solo en la estación, así que todo será más fácil. Se escucha un silbido, débil, a lo lejos. Debe estar al caer, aunque con esta oscuridad no logro distinguir la locomotora. Me levanto, me acerco a las vías y espero. El tren se acerca chirriando y cuando está justo delante de mí, lanzo la colilla entre los raíles. Se abre la puerta y subo al vagón. Lo siento, pero no voy a tirarme a las vías sólo porque hayas estado sospechando ese final.

29 comentarios:

No Comments dijo...

Buenísimo Víctor, me sorprendiste sí, porque el relato te va llevando hacia un callejón sin salida, hacia un final trágico y en el último momento sales airoso.

En tu línea equivale a decir que muy bueno chaval.

Un saludo indio

Jesús Contreras dijo...

Hola, Víctor. Esta vez no fue nada previsible. Buen final.

Saludos

mariajesusparadela dijo...

Sí señor, eso esperaba yo.

Esteban Dublín dijo...

Jajajajajajaajajaja. Qué buen giro, Víctor. Nada de trampas. Genial.

Martín dijo...

Victor, esperaba un giro tremendo en el final, pero este superó todas mis expectativas. Muy bueno! Jamás se me hubiera ocurrido. Muy original querido amigo! Un abrazo

dijo...

Hahahahahaha... Boníssim!! Felicitats mestre Muten!!

jose rasero b. dijo...

Pues no, no y no. Para nada lo sospeché, más bien la deseché. Cualquier cosa, pero esa no.

Arcangelo dijo...

¡Que elegáncia en el final! Al fin y al cabo, somos muchos sacándole punta a tus relatos.

Isabel González dijo...

De tan evidente, ya ni lo esperaba, ...fantástico, genial, me encantó, uf, buenísimo, de esos momentos que uno tiene de kucidez para que brille una historia...brillante,( me faltaba),...bueno , ya está.

un beso, campeón,

Claudia Sánchez dijo...

Bueno, no sospechaba ese final, había que darle un giro sí o sí. Pero juro que éste es supremo. Me encantó!
Besos,

Rufino U. Sánchez dijo...

No suelo intenar adivinar los finales, pero en el momento en el que lanza la colilla...

Me engañaste. Me sorprendiste.

Me ha encantado.

Saludos

hugo dijo...

Hola Víctor:

Gracias por pasarte por el blosss y dejarme palabras de aliento.

Vale, vale y vale tanto fue el cántaro a la fuente del "final previsible", de "bueno está bien, pero ya se preveía", pues no, esta vez nos has tirado a todos bajo el tren y, por supuesto, el cántaro de "lo previsible" se rompió, afortunadamente.

salut,
hugo

Un Poco Rara dijo...

Perfecto!!! Un microrrelato que lee la mente del lector!! Jajaja.
Buenísimo giro.

Anónimo dijo...

Esto es un guiño en toda regla. Pues fíjate yo no pensé en suicidio, lo juro, pensaba que el tema iba a estar en el tren, en el pasaje del tren en el viaje en sí. Creí que iba a ser un micro metafórico en plan Buzzatti. Desafias cualquier expectativa que tuviera el lector :DD

R.A.

Miguel dijo...

Ese es mi Víctor, sorprendente, irónico,... genial microrelato. Creo que sobran las palabras.

Enhorabuena Víctor.

Un abrazo
Miguel

Miguel dijo...

Ese es mi Víctor, sorprendente, irónico,... genial microrelato. Creo que sobran las palabras.

Enhorabuena Víctor.

Un abrazo
Miguel

Gotzon dijo...

Jajaja nos has engañado a tod@s... Bravo!

Campanula dijo...

jajaja me hiciste sonreír, muy bueno Victor, me agrado.
un abrazo

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

creo que es una maravilla el haber logrado transportar así al lector. Es un microrrelato de antología, sin duda.

Lo de involucrar tanto al lector, me da la sensación a veces, que no es tan bueno, no sé, es una opinión o tal vez un gusto, u otra perspectiva diferente, nada más. Me da la sensación de que a veces que lector se reconozca demasiado leyendo lo que tiene delante, que paradójicamente lo lleva fuera de la historia que imagina en su mente.
Pero es sólo una reflexión. Aunque por eso no te doy un 10, aunque estoy seguro que este microrrelato podría haber ganado algún concurso.

9,5

Víctor dijo...

Comentario general para todos: un poco harto (en el buen sentido, claro está) de que juzguen y valoren los relatos únicamente por si son predecibles o no, me decidí a escribir éste. Y por lo que veo, pillé desprevenido a la mayoría. Me siento satisfecho. Una vez dicho esto...

Víctor dijo...

No es el relato (aunque también) lo que te lleva a un final trágico, Indio, es la mente del lector lo que te conduce a ese tipo de final. Gracias por aclararme lo de "en mi línea" y más gracias por lo de "chaval". Viene bien que alguien me quite años de encima. Un saludo.

Eso pretendía, Jesús. Y creo que eso conseguí. Un saludo.

¿Qué esperabas, Mariajesús, que no sucediera nada? Un saludo.

Gracias, Esteban. Por fin os sorprendí. Y eso de nada de trampas es discutible. Está lleno de ellas para que penséis en algo trágico. Un abrazo.

Me alegro de que las superara, Martín. A eso iba. Un abrazo.

¿Què, Ló? ¿Us he pillat amb calces a tots, eh? Jejejejeje. Gaudiu de la lectura i no llegiu buscant el possible final, que això no és altra cosa que literatura. Bé, o com a mínim ho pretén ser. ¿Era jo el mestre Muten? Maleïda memòria. Una abraçada.

Víctor dijo...

Bueno, pues si ésa no, José, la que al final escribí... ¿tampoco? Un saludo.

Pues sí, Arcangelo, sóis muchos sacándole punta a los relatos, pero eso ya me gusta. Así puedo sacar punta yo a mi imaginación. Un saludo.

Gràcies, Isabel. Crec que aquest final era l'única forma de agafar-vos desprevinguts. I crec que me n'he sortit prou bé. Una abraçada.

Sí, Claudia, y como había que dárselo, escogí el más raro de todos: no dar ningún giro, aunque lo estuviera apuntando durante todo el relato. Un saludo.

Haces muy bien en no intentar adivinar los finales, Rufino. Los cuentos se deben disfrutar, leer con calma, para que nos sorprendan. Y despùés, sí que se tienen que diseccionar para ver qué puntos son buenos y qué puntos fallan. Pero sólo después. Un saludo.

Sí, Hugo, os tiré a (casi) todos bajo el tren. Pero con la mejor intención posible, y sin maldad alguna. Pero tanto pedir finales previsibles y juzgar los cuentos sólo por eso... me dejé llevar por el instinto. Un saludo.

Víctor dijo...

No sé si leí la mente del lector, Un poco rara, pero sí intenté llevar la mente del lector por un camino cuando en realidad andábais por una cinta estática, porque no ocurría nada en el final. Un saludo.

La verdad, mi querida y defensora anónima, es que me tomé este relato como un desafío contra los que siempre buscan la previsibilidad. Os tenía que pillar, sí o sí. ¿Lo conseguí, no? Un abrazo.

Muchas gracias, Miguel. Un saludo y a ver cuándo puedo pasarme por tus papeles olvidados.

Eso quería, Gotzon, eso quería. Me alegro que te gustara. Un saludo.

Pues me alegra haberte robado una sonrisa. Ya tocaba. Un saludo, Campanula.

Pues a ver si preparas una antología y lo incluyes, Daniel, jejeje. A mí me gusta involucrar al lector, que tenga un papel decisivo en la lectura, y si acabo usando a veces la interpelación en segunda persona, como también hice en el de navidad alternativa, es en parte por eso. Ufff... me quedé a medio puntito del 10. ¿Puedo venir a revisión de examen, Daniel? Un saludo.

Isabel González dijo...

Es curioso, a mí el título no me llevaba para nada al suicidio, más bien a subir al último tren que pasa por tu vida , la íltima oportunidad, así que cuando dices no me voy a suicidar, tuve que resetear de nuevo y leerlo desde otra perspectiva. Tiene su gracia, es como el programa ese de la tele "Pasword" que te sorprende a vrces las asociaciones de contenido que hacen los participantes con las palabras- pista que van dando...

Una abraçada.

carlos de la parra dijo...

Quizás me vea yo denso por no anticipar el final suicida,pero el hecho de no llevar maletas,y expresar que está decidido,no me exigía concluír que se mataría,yo venía viéndolo como alguien en extraña misión,lo cual finalmente sigue abierto por como finalizo.Y está bien,siento que es una virtud en un cuento dejarle al lector su propia vista de las posibilidades.

bajoqueta dijo...

Ho sento, jo no pensaba en que es suicidaria... sóc l'excepció jajaja.

Ai no m'ha acabat d'agradar el conte... ja saps que m'agrada quasi tot però avui amb este te castigo a escriure'n un altre de millor jajajaja. Qué dolenta que sóc :)

Víctor dijo...

Mejor, si no te llevaba al suicicio, Isabel. Aunque muchos otros sí pensaron esa posibilidad. Por algo intenté dar pistas trágicas... Un saludo.

Pues sí, Carlos, en principio quise arrastrar al lector hacia un previsible y trágico final, y al fin dejarlo sin esa expectativa, sí, quizás dejándolo un poco abierto, ese final. Un saludo.

Em sap greu que o t'agradés, Mònica, però era una qüestió personal, fer aquest conte, i intentar enganxar amb calces a tots els lectors que últimament jutjaven els textos només pel nivell de sorpresa final. El proper espero que sigui millor. Una abraçada.

Thrillerlife dijo...

es el juego de cómo el lector quiere pasar por arriba al escritor, y acá la sale el tiro por la culata
excelente

Víctor dijo...

De eso mismo iba la cosa, Thrillerlife. Lo viste bien. Un saludo.